Instagramers

Reflexión breve sobre el uso de los hashtags como herramienta digital esencial en la formación de la comunidad virtual de práctica de los instagramers.

Qué es Instagram

Instagram es una red social basada en la fotografía, lanzada en 2018 2010 [3] y adquirida por Facebook en 2012. Su uso es principalmente móvil, a través de su aplicación propia Instagram que permite, además de tomar las fotografías, editarlas aplicando filtros de manera muy sencilla.

Esta orientación a la fotografía móvil, facilitando al usuario la edición de los contenidos sin necesidad de conocimientos específicos de fotografía y mediante el uso intuitivo de la app de la red social, supuso una revolución en la concepción del fenómeno fotográfico que, de manera creciente ha ido generando adeptos (a la par que detractores, cabe decir, entre los miembros de la fotografía académica).

Según Manovich (Manovich, 2005, pp.172-173), «una diferencia entre la sociedad industrial y la sociedad de la información es que, en esta última, el trabajo y el ocio suelen implicar el uso de las mismas interfaces de ordenador». Ello conlleva que la brecha entre profesionales y amateurs, que tradicionalmente «comprendía tres áreas clave: la tecnología, la capacidad técnica y la estética», disminuye, pues ambos colectivos usan aplicaciones cada vez más similares en cuanto a capacidad.

Así, podemos afirmar que el lanzamiento de Instagram, una aplicación y red social que permitía la captura y edición rápida y sencilla de fotografías, con una cámara omnipresente, la del smartphone conectado a Internet con el que cuentan la totalidad de sus usuarios, y que a su vez permitía compartir el contenido y acceder al del resto de usuarios, generando así, de manera progresiva, una estética particular, tenía las condiciones necesarias para alcanzar sus cotas de desarrollo actual.

En cifras

Según el estudio anual de redes sociales IAB de 2018 (ELOGIA, 2018):

  • Instagram es la 3ª red más presente en la mente de los internautas españoles de forma espontánea
  • Es usada por el 49% de los usuarios de redes sociales en España, la 4ª red social más usada en global, con un incremento del 4% respecto al año anterior (el mayor incremento de 2018).
  • Del top de redes sociales, es la que más ha aumentado la frecuencia de visitas en 2018.
  • Su uso es muy mayoritariamente a través del móvil.
  • Es la 2ª red, tras Facebook, donde más se sigue a influencers.
  • Los usuarios de la Generación Z tienen más presencia que los Millenials, y es una de sus redes preferidas.
  • Un 46% de profesionales del sector digital han contratado servicio de influencers, principalmente en Instagram, y es la 2ª red con mayor inversión publicitaria.

Instagramers

En 2011, Phil González, usuario de Instagram, creó el blog instagramers.com, un blog donde compartir trucos y consejos para usar la red social y la aplicación. Los fans que iban llegando accedían a conocimiento para mejorar su uso de la herramienta y conseguir mejores resultados. Empezaron a conectar, a influirse mutuamente, a crear lazos. Pasaron a denominarse entre sí instagramers o igers.

Habían creado una comunidad.

Una comunidad virtual, un grupo social mediado por ordenadores (Rheingold, 1993, p. 2), que progresivamente se convirtió, a su vez, en comunidad de práctica.

La comunidad de instagramers, además, se articula en diferentes estratos solapados (por interés temático, por técnicas, por estéticas, por herramientas/apps empleadas…), pero una organización sencilla por la que comenzar a investigar el fenómeno es el ámbito geográfico. En este sentido, el ámbito geográfico es el del contenido o referencia de las fotografías compartidas en la comunidad, no de los usuarios ni su ubicación.

Por tanto, en adelante nos referiremos a las comunidades locales de instagramers como aquellas que comparten fotografías, mediante la etiqueta o etiquetas correspondientes. Por ejemplo, fotografías de la Plaza del Pilar de Zaragoza (Aragón, España) etiquetadas como #igersaragon o #igerszaragoza o ambas serán objeto de visualización de la comunidad de instagramers de dichos ámbitos, pero también, potencialmente, de otros superiores, como instagramers España; todo ello, además, sin obstaculizar los lazos personales del usuario que comparte cada fotografía.

¿Una comunidad de práctica?

Podemos caracterizar la comunidad de práctica (https://es.wikipedia.org/wiki/Comunidades_de_pr%C3%A1ctica) de los instagramers por los 3 siguientes elementos:

  • Dominio: la fotografía móvil con estética Instagram.
  • Práctica: la fotografía compartida a través de la red social (y la aplicación) Instagram.
  • Comunidad: las y los instagramers.

Es una comunidad de práctica con un nivel de formalización bajo, donde no hay una única estética, ni reglas o protocolos estrictos. Manovich (Manovich, 2017, p.73) emplea el término Instagramism para referirse a la particular combinación de forma mediática y contenido, a la cultura e identidad visual que el uso de Instagram ha catalizado.

Un elemento interesante en su análisis tiene que ver con la función narrativa de la fotografía, que en el caso del Instagramism pierde peso: no hay una necesidad de sentido narrativo en estas fotografías, ni necesidad de que tengan un tema específico (Manovich, 2017, p. 80).

Instagramers Vs Canonistas

Mientras que en la fotografía móvil surgieron diversas comunidades virtuales, por ejemplo, la de los instagramers en la que nos estamos centrando, en el ámbito de la fotografía tradicional (que no analógica; nos referimos a la fotografía tomada mediante cámara fotográfica) también se aprovechó el auge de herramientas y plataformas digitales para la agrupación en comunidades virtuales.

Sin ser objeto de análisis del presente trabajo, ni pretendiendo ser una descripción representativa de la generalidad de comunidades de fotografía móvil frente a fotografía tradicional (según la descripción realizada previamente), si resulta de interés introducir una aproximación comparativa breve entre ambos tipos de comunidades. Para ello, respecto a las comunidades de fotografía tradicional tomaremos como referencia la comunidad canonistas, una comunidad de fotógrafos usuarios de productos Canon surgida en 2005.

InstagramersCanonistas
Lazos débiles que pueden consolidar en lazos fuertesLazos débiles
No hay roles en la comunidadHay roles (administrador del foro, moderadores, usuarios...)
Reputación en base a "likes"Reputación en base a participación
Aplicación: red social InstagramAplicación: foro
Se comparte: fotografíaSe comparte: información, conocimiento, trucos... mayoritariamente en texto
Clasificación: hashtags (folksonomía)Clasificación: jerarquía de foros (taxonomía)

Destacaría los siguientes 3 elementos diferenciales: reputación, objeto cultural compartido y clasificación. Mientras que para los instagramers lo que se comparte mayoritariamente son fotografías a través de la red social, por lo que la reputación se vincula con la obtención de likes en estas, los canonistas comparten mayoritariamente información textual (consejos, dudas, resolución de problemas, compra/venta, opiniones, trucos, etc.). En este caso, la reputación en la comunidad viene dada por la participación del usuario (calidad y cantidad).

En cuanto a la clasificación de las interacciones, encontramos dos modelos contrapuestos: folcsonomía [1] de los instagramers frente a la taxonomía de los canonistas. Mientras que estos segundos tienen que publicar sus contenidos en un foro específico, dentro de la jerarquía prefijada de foros de debate disponibles, la comunidad de instagramers comparte su contenido mediante el uso de hashtags.

Cuando el usuario publica su fotografía en la red social, le asigna una o más hashtags o etiquetas que pueden tener diversas funciones (descriptivas, administrativas o estructurales, según Taylor, Arlene G. The Organization of Information. Westport: Libraries Unlimited 2004, citado por Mathes, 2014). En el caso de los instagramers, el uso de hashtags es la forma principal inicial de participación en la comunidad.

Hashtags: el pegamento de la comunidad

El uso adecuado de hashtags resulta, pues, fundamental, tanto si se adopta un rol participativo, como si se pretende únicamente acceder a fotografías por el mero disfrute del consumo cultural. El hashtag es la herramienta esencial del instagramer, junto con la propia fotografía.

Más allá de la fotografía, casual o no, que el usuario comparta, para que la interacción pase a formar parte de la comunidad instagramer el requisito es el empleo de los mínimos hashtags acordados por la comunidad. Como se referido anteriormente, las comunidades locales de instagramers acuerdan, explícitamente o de facto, el uso de etiquetas concretas referidas al ámbito geográfico.

Cuando el usuario ha tomado y editado su fotografía y se dispone a compartirla, la aplicación permite la introducción de un texto o comentario que acompañará la imagen. Es en este texto plano donde el usuario incorporará el hashtag/s acordado con la comunidad.

Como en otras aplicaciones similares, al introducir el símbolo # la aplicación nos listará nuestros hashtags recientemente usados o más habitualmente utilizados.

Desde el punto de vista del consumidor, Instagram permite realizar búsquedas de texto mediante su aplicación en nombres de usuario, hashtags o lugares. Acotando la búsqueda a hashtags, podremos seguir las etiquetas de nuestro interés, que nos irán dando acceso en nuestro timeline a las fotografías compartidas en la comunidad, de modo similar a las del resto de cuentas de otros usuarios seguidas. [2]

Conclusiones

Instagram es un fenómeno creciente en los últimos años, en torno al cual se ha creado un movimiento de aficionadas y aficionados a la fotografía, que se agrupan en comunidades autodenominadas de instagramers.

Estas comunidades, que operan en torno a diferentes ámbitos y niveles solapados, usan como herramienta principal los hashtags de las fotografías compartidas, que suponen una herramienta sencilla para compartir contenido y unirse a la comunidad, pero también para descubrir y consumir nuevos contenidos.

Notas

[1] Una folcsonomía (ver https://es.wikipedia.org/wiki/Folcsonom%C3%ADa) es un sistema de indexación/clasificación social de la información, en la que el usuario etiqueta la información en un espacio de nombres plano (sin jerarquías) y sin relaciones de parentesco entre las etiquetas.

[2] Se considera fuera del ámbito de este artículo las cuentas de usuario de la comunidad, gestionadas por uno o varios usuarios de reputación de la comunidad local de instagramers, y que suelen coincidir con los hashtags principales de cada comunidad local. Así, por ejemplo, puede seguirse la etiqueta #igersaragon, pero a la vez hay una cuenta de usuario @igersaragon. La labor de estas cuentas de la comunidad es realizar curación de contenidos sobre las fotografías etiquetadas en su ámbito, así como otras que se considera fuera del alcance del presente documento.

[3] Corrección de errata en el año de lanzamiento de Instagram. Gracias a la compañera Blanca Fernández Luna por el aviso.

Bibliografía

ELOGIA. (2018). Estudio Anual de Redes Sociales IAB 2018. En línea. Recuperado desde [https://www.reasonwhy.es/sites/default/files/estudio-redes-sociales-2018_iab.pdf]

Manovich, L. (2005). El lenguaje de los nuevos medios de comunicación. Barcelona: Paidós.

Manovich, L. (2017). Instagram and contemporary image. En línea. Recuperado desde [http://manovich.net/index.php/projects/instagram-and-contemporary-image]

Mathes, A. (2014). Folksonomies – Cooperative Classification and Communication Through Shared Metadata. Computer Mediated Communication, LIS590CMC. https://doi.org/10.1.1.135.1000

Rheingold, H. (1993). Introduction. En The Virtual Community: Homesteading on the Electronic Frontier (p. 325). Perseus Books. En línea. Recuperado desde [http://www.rheingold.com/vc/book/intro.html]